jueves, 10 de julio de 2008

Divorcio y discriminación

Recientemente ha habido una sentencia en la que la novia de un señor separado deberá hacerse cargo de la pensión alimenticia de la hija que éste tuvo en un matrimonio anterior. Me resulta curioso pensar, y no comprendo, como dos adultos que estando casados son capaces de mantener a un hijo no lo son en el momento del divorcio, máxime cuando los ingresos por trabajo permanecen intactos. La única explicación es la siguiente: España discrimina positivamente a las mujeres y negativamente al hombre en los procesos de divorcio. Al despojar de todo bien material al hombre éste queda abandonado a su suerte para hacer frente al pago de dos viviendas, la de su uso, y la de usufructo de quien supuestamente le amó antaño. Adicionalmente debe de pagar pensiones alimenticias, médicos, etc que ya antes pagaba, pero que se le tornan inalcanzables económicamente hablando. Si la tan reivindicada igualdad existiera y se practicara, los bienes y las custodias se tratarían por separado en los divorcios. Las casas se venderían y desde una posición igual, ambos ex cónyuges debieran de comenzar una nueva vida para procurarle a su hijo el bienestar que jamás debería de dejar de tener estuviera en brazos de mamá o papá, ambos perfectamente capacitados para su educación y crianza tras el divorcio, al igual que lo estaban antes del mismo.
Cristina Tenas Rosell. Palma.

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