jueves, 8 de enero de 2009

El juez Serrano de Sevilla le recrimina que acuse de drogadicto a su ex marido por despecho

El juez de Familia de Sevilla ha rechazado la petición de una madre para que su hija de 6 años deje de relacionarse con su padre, ya que se ha basado en una "interferencia parental" por despecho, con acusaciones falsas de ser drogadicto, no tener vivienda y frecuentar malas compañías.
El juez Francisco Serrano, en una auto al que ha tenido acceso Efe, reprocha a la madre haber sustentado toda su demanda en una "interferencia parental" para evitar el contacto de padre e hija, llevada por el "despecho" al tener conocimiento de que su ex esposo había entablado una nueva relación.
Dice el juez que a raíz de dicha nueva relación, entablada en octubre pasado, la mujer "ha buscado pretextos y justificaciones para impedir que el padre pueda ver y relacionarse con su hija", con una "actitud reiteradamente obstruccionista".
También ha sido entonces cuando la mujer "se ha acordado de que su ex esposo la había maltratado psicológicamente" e incluso recientemente ha llegado a ampliar la denuncia al maltrato físico, "aun cuando consta que llevan más de un año separados", dice el juez.
Estas denuncias están siendo tramitadas por el Juzgado de Violencia sobre la Mujer, aunque entre sus primeras medidas la juez ha denegado la orden de protección solicitada por la denunciante, precisa el auto. El magistrado reprocha a la madre no haber aportado "ninguna prueba, aparte de su testimonio subjetivo" sobre la supuesta adicción a la cocaína de su ex esposo, con independencia de un consumo esporádico que ella misma también practicaba.
Recuerda el juez que el padre declaró de forma contundente en el juicio que "estaba dispuesto a someterse a cualquier prueba toxicológica que descarte el consumo habitual que se le imputa", y además la niñera que cuidó a la niña desde su nacimiento afirmó que no le vio consumir ningún tipo de droga ni apreció sus síntomas.
Sobre la falta de vivienda del padre, dice el juez que la abuela paterna dispone de ella y "está deseando volver a estar con su nieta", y además tal núcleo familiar "constituye un entorno adecuado que brinda a la niña estabilidad".
El auto rechaza las supuestas "malas compañías" imputadas al padre, que son solo una apreciación "subjetiva" de la madre y fruto de su despecho al enterarse de que su ex marido mantenía una relación con una mujer que además tiene otra hija.
También ha sido entonces cuando la mujer "se ha acordado de que su ex esposo la había maltratado psicológicamente"
Por todo ello, el juez ha acordado otorgar al padre el régimen de visitas habitual, cuyo cumplimiento debe ser "inexcusable", con la advertencia de que si la madre alega enfermedad de la menor, será examinada por el forense. Añade en su resolución que ante la "actitud reiteradamente obstruccionista que ha puesto en evidencia la madre", acordaría de inmediato el cambio de custodia a favor de su ex esposo en caso de cualquier incumplimiento de las visitas.

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